Con 10 títulos nacionales de Fórmula 3 y una increíble cadena de victorias en categorías de monoplazas que comenzó el 23 de octubre de 1983 en la pista del Parque Industrial en Rancagua, el popular “Tano” es uno de los pilotos chilenos más exitosos de todos los tiempos y dueño de una energía y devoción hacia la actividad que se extraña entre la nueva camada de corredores. El oriundo de Rengo, quien a sus 61 años sigue plenamente vigente en los fierros dándose el gusto de compartir en la pista junto a su hijo Lucas, nos cuenta detalles de su extensa carrera deportiva y en especial de la época de oro: los 80s, en la cual sumó cuatro títulos consecutivos escribiendo capítulos memorables que siguen siendo recordados con nitidez hasta nuestros días.

LA HISTORIA DE GIUSEPPE FABRIZIANO BACIGALUPO ZAPATA

 

INICIOS

“Esta pasión comenzó desde que era chico. Veía las carreras de la Sopesur cuando pasaban los TC por la carretera. Siempre me gustó la mecánica, engrasarme, la adrenalina de la velocidad, pero nunca pensando que llegaría a convertirme en piloto. Cuando salí del colegio hice un curso de mecánica automotriz en Inacap y comencé a trabajar en Matra, que se dedicaba a preparar los  Mini que corrían en esa época, entre los que destacaban Patricio Miranda, Guillermo Araos y Carlos Polanco por citar algunos.  Cuando había competencias no perdía oportunidad para acompañarlos, limpiar los autos y hacer todo lo que pudiera”.

 

DEBUT EN PISTA

“Tras dejar el trabajo en Matra conversé con un socio en Santiago para ver la posibilidad de comprar un Fiat 600. Lo hicimos y comenzamos a prepararlo para competir. Te hablo de los años 78 o 79 aproximadamente. En ese periodo me acuerdo que venían los pilotos argentinos con los famosos Renault Gordini.  Tras subirme a los 600, hice lo propio en los 125 y después tuve la posibilidad de subirme en un Fórmula. A esa altura tenía alrededor de 25 años, lo que demuestra que mis inicios en el automovilismo fueron a una edad algo tardía”.

 

UNA ESCUELA DISTINTA

“A diferencia de la mayoría de los pilotos no corrí previamente en el Karting, pero siempre dije que tuve en los Fiat 600 una excelente escuela para subir a los Fórmula, porque vas todo el rato a fondo y los autos rendían muy bien. Tengo lindos recuerdos de esa época”.

 

PASO A LOS FÓRMULA

“Me subí a un Fórmula 4 a inicios de los 80, que eran autos de una cilindrada de 1.020cc y que tenían motor de una renoleta. Eran propulsores que no los podías pasar de vuelta, porque de lo contrario los reventabas de inmediato. Era un manejo muy diferente al de hoy día.  Corríamos 60 vueltas por el circuito chico de Las Vizcachas y 40 por el grande. Estabas obligado a ser muy fino en el manejo para completar esas carreras que duraban casi 1 hora. Los motores en si estaban muy bien preparados y resistían, pero donde había que colocar mucho ojo era en la pasada de cambios y en los rebajes. Eran carreras muy distintas”.

 

DÉCADA DE ORO

“La década de los 80 fue muy especial. La Fórmula 3 era un pequeño circo, muy bien presentado, con grandes empresas, muchas promotoras y autos con bastante desarrollo”.

 

TRABAJO DURO

“En ese periodo se trabajaba harto. Íbamos a entrenar en Vizcachas. El auto se ponía en el banquillo, se revisaban metales y se hacía un chequeo general al auto.  Era una época súper competitiva, en la que entre 10 y 15 autos clasificaban en menos de 1 segundo”.

 

CLASIFICACIONES A LA DÉCIMA

“Siempre me acuerdo de una clasificación en que nos dimos palo a palo con Sergio Santander (7ª fecha de 1987 en el circuito largo de Las Vizcachas a favor de los punteros del reloj). Una vuelta él se ponía en la pole y a la siguiente le batía el tiempo. Seguíamos bajando los tiempos. Era una carrera aparte. En esa época clasificábamos con neumáticos nuevos y corríamos al día siguiente con otro set de gomas nuevas”.

 

LA DUREZA MECÁNICA

“A veces los motores se iban de metales, por lo que nos veíamos obligados a trabajar largas horas de noche para estar listos de cara a la carrera del día siguiente”.

 

FUERZA DE LOS EQUIPOS

“En algún momento llegamos a trabajar con un equipo de 7 a 8 personas, lo que hoy es impensado”.

 

CARRERAS PARA EL RECUERDO

“Varias. Una es la que disputamos en San Martin, Argentina (2ª fecha de la F3 Renault en 1986). Era un circuito ultra veloz en el que pasábamos a centímetros de los guard rail. También tengo un especial recuerdo de las carreras que se hicieron en circuitos callejeros como La Serena, Arica, Copiapó y sobre todo Rengo, cuando corrimos en plena plaza. El ambiente que generaban esas competencias en las calles era realmente espectacular, algo que nunca se vio en Las Vizcachas u otros circuitos. Cuando nos subíamos en el podio era como estar en un recital”.

 

DUELOS ÉPICOS

“Teníamos mucha rivalidad con Bengolea, Horta, Gimeno, Santander, Ridolfi, Silva y Capurro, pero siempre en muy buena ley. Dentro de la pista éramos rivales y al bajarnos de los autos todos amigos”.

 

CLAVES DE LOS 10 TÍTULOS EN F3

“Trabajar muy bien como equipo. Siempre teníamos clara la misión de cada uno y cuál era el objetivo. Cada uno aportaba su granito de arena de acuerdo a su función”.

 

PREPARADORES

“En la época de la Fórmula 3 tuve la posibilidad de trabajar con preparadores como Humberto Serrano, Remo Ridolfi, Carlos Maroto (Monomarca Fiat 125) y Juan Carlos Silva. Me faltó hacerlo con Juan Larroquette. Con todos tuve una buena relación, con todos fui campeón y siempre saqué enseñanzas de ellos. Muchos podían decir que ganaba gracias al preparador, pero siempre demostré que mi manejo estaba más allá de quien me preparaba el auto”.

 

TÍTULO MÁS CELEBRADO

“Todos los títulos son importantes, pero lógicamente los que obtuve en la época de furor tienen un valor especial, porque las carreras eran más reñidas, había mayor cantidad de autos y más equipos involucrados. Está claro que las coronas finales igual sumaron una estrellita para el currículum, sin embargo, no tuvieron el mismo sabor”.

 

UNA DEFINICIÓN INFARTANTE

“Hasta mitad del año 1986 nuestras opciones de campeonato eran casi nulas. No pensábamos que seríamos capaces de repetir la corona de 1985. Recuerdo que un día nos juntó nuestro jefe de equipo Iván González y nos hizo una verdadera clase de psicología que realmente dio resultados. Desde ahí ganamos 4 carreras consecutivas y sumamos puntos que nos terminaron dando el título. Nadie lo podía creer”.

 

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

“Es cierto, en 1989 llegué peleando hasta la última fecha con Santiago Bengolea. En caso que él ganara a mí me bastaba prácticamente terminar la carrera para ser campeón. Corrimos por el circuito largo a favor de los punteros del reloj en Vizcachas. Iba en punta y faltando muy pocas vueltas, al salir de la curva de la Olla se me rompió una cruceta. Fue muy decepcionante, ya que habíamos trabajado a fondo en el auto para tener todas las piezas a punto, pero así son los fierros”.

 

UNA PERSONA ESPECIAL

“Dentro de mis años en la F3 destaco la presencia de Iván González en el equipo de la Compañía Chilena de Tabacos, ya que gracias a él aprendí a manejarme bien con la prensa, robar cámara, sacar partido a mi imágen, andar siempre con mi gorro y así darle un buen retorno a los patrocinadores. Ahora en lo que respecta a la categoría, Iván fue una persona clave y sin duda su posterior ausencia ha contribuido al descenso de la Fórmula 3. Él hizo mucho por el desarrollo del automovilismo nacional”.

 

EXPERIENCIA INTERNACIONAL

“La verdad es que la experiencia en la F3 Codasur en Las Vizcachas (1984) no fue bonita, ya que me sentí estafado. Fuimos a probar el auto a Buenos Aires. Hice tiempos acordes a los que marcaban los pilotos en esa época, pero cuando llegó el auto a Chile era otro absolutamente diferente. Me sentí muy mal, estafado. Desde ahí nunca más quise tener relación con mecánicos argentinos (hasta ahora), y no tuve más actuaciones internacionales”.

 

MOMENTO ACTUAL

“Estamos trabajando fuerte por re posicionar la categoría. Ha llegado gente nueva y esperamos que se sumen más, ya que hay varios autos dando vueltas para poder ser ocupados. Ojalá se integren pilotos provenientes del karting, pues ellos podrían aportar mucho al campeonato. Por mi lado me encuentro muy contento de estar corriendo con mi hijo Lucas. Es un sueño hecho realidad”.

BLOQUE VINTAGE: LOS RECUERDOS OCHENTEROS DE UNA LEYENDA: GIUSEPPE BACIGALUPO

Facebook Comments