A lo largo de las últimas décadas los autos de competición se han convertido en la vitrina ideal para que los sponsors expongan sus productos y estén en el punto de mira de todos quienes disfrutan del deporte motor.

Desde principio de los ’70 grandes empresas de todo el mundo han aprovechado esta plataforma para mostrar sus marcas en los coches de los certámenes más importantes a nivel internacional, tendencia que una década más tarde se extendió a nuestro territorio y en especial a la por entonces “categoría máxima” Fórmula 3,  que entre mediados de los ’80 e inicios de los ’90 disfrutó de sus años peak, no solo gracias a la televisación en vivo, a la puesta en escena de las carreras y al alto nivel de los pilotos, sino que además a la espectacular decoración que presentaban buena parte de los monoplazas, que en varios casos emulaban la imagen de equipos de tremendo renombre en los máximos certámenes internacionales.

En este capítulo vintage pasaremos a revisar los casos más emblemáticos de equipos chilenos que se lucieron en pistas nacionales con famosas decoraciones que son recordadas hasta nuestros días.

 

Equipo JPS

En términos de colorido, exposición mediática y resultados ninguna escudería tuvo tanto éxito como el de la Compañía Chilena de Tabacos que entre 1985 y 1986 causo furor en pistas chilenas gracias a sus autos oro y negro auspiciados por la firma británica John Player Special que presentaban un look muy similar al de los Lotus Renault que por esos años tenían como máxima figura nada menos que a Ayrton Senna, quien consiguió cuatro victorias con esos colores, incluyendo su primer triunfo bajo una lluvia torrencial en Estoril, Portugal.

A nivel criollo el team dirigido por Iván González Valle se cansó de sumar galardones, llevándose el 1-2 en el campeonato de 1985 merced a las tremendas actuaciones de Giuseppe Bacigalupo y Kurt Horta, y repitiendo la gesta un año más tarde, pero esta vez con un carácter épico, ya que el “Tano” logró revertir una desventaja de xx en el ranking con respecto a Santiago Bengolea hasta transformarse en bicampeón luego de ganar 4 de las últimas 6 fechas.

Luego del increíble desenlace de 1986 los colores oro y negro desaparecieron súbitamente de las pistas, ya que JPS confirmó su retiro de las competencias en todo el mundo, ante lo cual la Compañía Chilena de Tabacos optó por seguir al año siguiente en la F3 con otra de sus marcas insignia: Viceroy.

 

Equipo Marlboro Shell

Los colores albi-rojo que por más de 20 años fueron una tradición en el equipo McLaren de Fórmula 1 también tuvieron su época de esplendor en la F3 chilena. En 1988 vimos una pequeña presencia de esas tonalidades en la máquina que ocupó durante dos carreras Ignacio Mujica (Q.E.P.D.), al año siguiente la decoración se hizo más potente en el coche de Carlos Fernando Capurro (ganador de dos fechas en esa temporada), pero el golpe maestro vino en 1990 con la formación del equipo Marlboro Shell que emulaba no solo la imagen de McLaren, sino que también los sponsors del team británico.

Durante tres temporadas Giuseppe Bacigalupo e Iván Mesías fueron los encargados de representar a este equipo, el cual dio un gran paso adelante en 1991 con la incorporación de los motores Alfa Romeo desarrollados por Eurosport (con Alejandro Schmauk a la cabeza), cuyo altísimo nivel de performance se traduciría en la conquista de dos títulos consecutivos de la mano del “Tano”.

 

Equipo Goren

Auspiciador clásico del automovilismo chileno (apoyó la campaña triunfal de Eliseo Salazar en la F4 argentina de 1978), Transportes Goren jugó un rol importantísimo en la F3 entregando su soporte a pilotos de gran trayectoria como Juan Carlos Silva, Giuseppe Bacigalupo, Carlos Capurro y los hermanos Kurt y Felipe Horta.

Los títulos de Bacigalupo en 1988 y del “Kuto” Horta en 1990 fueron los puntos destacados dentro de una intensa y positiva campaña que a nivel visual estuvo marcada por la presencia en pista de autos rojos que emulaban a los Ferrari que por esos años destacaban con pilotos como Gerhard Berger, Michele Alboreto, Nigel Mansell y el “Profesor” Alain Prost.

En 1991 Capurro ocupó colores similares durante las dos primeras fechas de la temporada, pero en esa ocasión con el apoyo estelar de las firmas Fuji y Cosas.

 

Equipo Philishave-Marantz

Por años asociados a la figura de Clemente Gimeno, las empresas Philishave-Marantz también destacaron por su espectacular colorido de los autos, especialmente a partir de la tercera fecha de 1986 en la Base Aérea del Belloto cuando estrenaron las tonalidades blanco, amarillo y azul que iban en la senda de las que utilizaba el team Williams Honda que en aquel entonces luchaba por los primeros planos en la F1.

Esta semejanza se hizo aún mayor a contar de la octava fecha de ese año cuando el auto de Gimeno estrenó una trompa en punta, y de manera más continua en 1987, momento en el que estas empresas apoyaron la campaña del campeón de rally Cristóbal Geyger, la cual desafortunadamente no trajo consigo buenos resultados.

 

Equipo Canon-Elf-Cosas

Philishave-Marantz no fue el único team que siguió los pasos de Williams F1, ya que en 1991 el equipo WD40 de Juan Carlos Carbonell también ocupó los mismos colores, aunque no con la constancia y notoriedad que lo haría en 1992 y 1993 la escudería Canon-Elf-Cosas que tendría como piloto número 1 a Carlos Capurro, quien sumaría algunos triunfos con su Larroquette Mitsubishi decorado en la misma “onda” del casi invencible Williams FW14B Renault de Fórmula 1 que dominaba con Nigel Mansell.

 

Equipo Denim

Asociado históricamente a la figura de Alejandro Schmauk, el equipo de la prestigiosa marca de colonias se caracterizó por tener diseños de F3 con decoraciones muy parecidas a teams de la “máxima categoría”. En 1984 ocupó un estilo similar al del Tyrrell que le dio a Michele Alboreto su primera victoria en la F1 (Las Vegas), mientras que en 1986 se lució con los vivaces colores verde y rojo que recordaban a los Alfa Romeo que manejaban hasta el año anterior Riccardo Patrese y Eddie Cheever.

Denim terminó su vínculo con la Fórmula 3 en 1987, y para no ser menos con su estilo lo hizo con otro auto decorado de forma similar a un F1, en esa oportunidad con un Berta Renault que asemejaba al Osella de inicios de esa década que también contaban con la publicidad de la compañía de perfumes, y si bien lograron un triunfo con Gonzalo Alcalde en las calles de Arica el recuerdo más latente es uno muy ingrato, ya que el auto del serenense estuvo involucrado en el accidente que le costara la vida dos carreras más tarde a Sergio Santander Benavente.

 

Equipo Valvoline

Desde su debut en la F3 Ramón Ibarra causó furor por su velocidad y estilo agresivo, pero además por rodar a fondo con auto muy colorido auspiciado por Valvoline, cuyas líneas eran prácticamente idénticas a las que utilizaba Al Unser Jr durante sus exitosas campañas con el equipo Galles de la IndyCar en Estados Unidos.

La alianza entre Ibarra y la empresa de lubricantes estadounidense fue muy positiva, ya que el capitalino ganaría 4 títulos consecutivos de la Fórmula 3 chilena y además la corona de la F3 Sudamericana en la Clase B durante 1998.

 

Equipo Pluma

El dirigente del fútbol Abel Alonso apoyó fuertemente al automovilismo nacional, sobre todo con la empresa de calzados Pluma, cuya participación en la F3 se concretó en 1987 con autos cuyo colorido simulaban a los Brabham de Fórmula 1 que ese año corrían el campeonato mundial con los italianos Riccardo Patrese y Andrea de Cesaris (Q.E.P.D) al volante.

El team Pluma de la Fórmula 3 tenía como máximo astro a Juan Carlos Ridolfi, quien tras un difícil comienzo de temporada cerraría el año a lo grande siendo protagonista y ganando 3 de las últimas 5 carreras.

A fines de ese año Pluma dejó el certamen nacional, pero en 1988 la decoración fue emulada en la primera parte del calendario por el team Credisur con Santiago Bengolea como piloto #1. El legendario “Muñecas de Oro” se transformaría en amo y señor de las pole position en esa temporada sumando espectaculares récords de pista tanto en Las Vizcachas como la Base Aérea de El Bosque con un Larroquette Renault preparado por Carlos Maroto.

 

Equipo Team-Blistex

Luego de buenas campañas en la F4 con Bernardo Mandiola, el equipo Ceras Team-Blistex potenció su apuesta en el automovilismo nacional entrando a la F3 con Martín Ferrer como máximo referente. El tricampeón de los Monomarca Fiat 125cc fue el encargado de desarrollar el motor Nissan V16 que hacía sus primeras armas en la categoría, y durante 1992 lo hizo con un auto cuyos colores eran muy parecidos a los que ocupaba la escudería Benetton de Fórmula 1 con Michael Schumacher.

Si bien Ferrer no pudo quedarse con el título, al menos finalizó esa temporada (su última campaña a tiempo completo en la F3) como el piloto con mayor cantidad de pole position y mayor número de vueltas en punta, todo un reflejo del potencial que tenían tanto el piloto como la máquina con motor japonés.

 

Equipo Seven Up

Todos los ejemplos que hemos entregado hacen referencia a decoraciones que siguieron los pasos de equipos de Fórmula 1, pero también tuvimos el caso de un team que se anticipó a lo que sucedería más tarde en la máxima categoría. Eso se dio en 1989 con Seven Up que auspició a Giuseppe Bacigalupo imponiendo un estilo espectacular que dos años más tarde ocuparía la flamante escudería Jordan de F1 en su mítico modelo 1991 con el cual haría su debut en el campeonato mundial Michael Schumacher.

 

Equipo Castrol

Para cerrar la lista lo hacemos nuevamente de la mano del múltiple campeón Giuseppe Bacigalupo, quien en 1997 aceleró a fondo en un monoplaza que emulaba la revolucionaria pintura que ocupó el Eagle Toyota de Juan Manuel Fangio y P.J.Jones en la serie CART de Estados Unidos, que se caracterizaba por el dibujo de un águila en cada perfil de la trompa.

 

Veremos si en este 2018 de renacimiento para la F3 chilenas nos encontramos con más modelos que nos hagan rememorar monoplazas de las máximas categorías a nivel mundial.

BLOQUE VINTAGE: DECORACIONES PARA LA HISTORIA

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