A lo largo de la historia nunca ha resultado sencillo para nuestros máximos referentes del automovilismo chileno conseguir los recursos financieros para mostrar su talento en el concierto internacional, sin embargo, en la década de los 80 y 90 varias figuras de la Fórmula 3 chilena lograron revertir la tendencia dándose el gusto de cruzar fronteras y luchar ante los mejores pilotos de la región en la F2 Codasur y F3 Sudamericana.

Pasemos a revisar quienes representaron los colores patrios en esos prestigiosos campeonatos.

JUAN CARLOS RIDOLFI

A nivel de resultados el “Lito” alcanzó un lugar destacado en el ambiente sudamericano, gracias a su excelente campaña en la temporada 1983 de la F2 Codasur, en la que terminó undécimo con 7 puntos en el ranking merced a sendos quintos puestos en Punta del Este, San Juan y Salta, y un sexto casillero en Rafaela.

Si bien las desafortunadas actuaciones que cumplió en las dos carreras realizadas durante aquel año en Las Vizcachas le dejaron un sabor algo amargo, Ridolfi terminó la temporada con la satisfacción de haber cumplido un buen papel y de haber adquirido una fuerte dosis de conocimientos a partir del tremendo aprendizaje que logró de la mano del argentino Luis Rubén di Palma, quien no solo fue su coequipo, sino que además un amigo y guía muy importante en su periplo por el torneo sudamericano.

Tras un 1983 de emociones fuertes, se esperaba que “Lito” diera un gran paso adelante en 1984, sin embargo, la falta de recursos frenó sus ilusiones hasta el punto de verse obligado a retornar al automovilismo chileno y en específico a la F3 que nacía en pistas nacionales.

 

SERGIO SANTANDER

El querido “Loco” acompañó a Ridolfi en buena parte de la aventura por la F2 Codsaur que se inició el 17 de octubre de 1982 en Taruma, pero a diferencia del “Lito” el periplo de Santander Benavente en el certamen sudamericano estuvo marcado por promesas incumplidas y algunos accidentes muy espectaculares que dejaron atónitos a sus rivales.

En 1983 Santander corrió en 8 de las 12 carreras puntuables, y solo logró completar cuatro de ellas, consiguiendo como mejor resultado un octavo puesto en el mítico El Zonda de San Juan, donde terminó justo por detrás del argentino Juan Manuel Fangio II, sobrino del pentacampeón mundial de Fórmula 1.

La última participación de Sergio en la F2 Codasur fue el 4 de diciembre de 1983 en Las Vizcachas, aunque lejos de la manera soñada, ya que un prematuro abandono en la cuarta vuelta marcaría el sello a un año lleno de complicaciones.

ALEJANDRO SCHMAUK

Si bien el destacado piloto nacional había debutado en la categoría conquistando el 15° lugar en Las Vizcachas (3 de abril de 1983), su primera y a la postre única participación fuera de Chile en la F2 Codasur se dio dos meses más tarde en el mítico viejo circuito de Interlagos (7 kilómetros de extensión), donde remataría 16° tras una excelente remontada desde la 32ª y penúltima posición, en lo que fue la carrera con más autos participantes en la historia del campeonato.

Como dato cabe destacar que la adversa posición en la grilla de Schmauk se debió al hecho que el piloto nacional solo pudo marcar tiempos en la sesión del sábado que se disputó sobre piso mojado.

SANTIAGO BENGOLEA

Luego del abrupto final del equipo Pioneer-Kodak de la F3, Bengolea consiguió los recursos para correr algunas fechas de la naciente F3 Sudamericana. “Muñecas de Oro” corrió en el autódromo General San Martín de Mendoza con un Berta VW que había ocupado previamente el argentino Alberto Scarazzini, y si bien clasificó en último lugar, su conocida garra y velocidad le permitieron ir recuperando terreno hasta rematar octavo por delante de Daniel Cingolani y el máximo campeón de la ya extinta F2 Codasur Guillermo “Yoyo” Maldonado.

Tras esa actuación Bengolea estaba listo para correr como anfitrión en Las Vizcachas en una prueba que sería organizada por la rama de automovilismo de la Universidad Católica, sin embargo, la sensible muerte de Sergio Santander trajo consigo la suspensión de la competencia que estaba estipulada a disputarse el domingo 11 de octubre, y con ello el adiós a las pretensiones de Bengolea Hurtado por sumar más pruebas en la categoría sudamericana.

ALEJANDRO BUNSTER

Luego de dos años sin presencia de chilenos en la F3 Sudam, “Tito” puso de vuelta la bandera chilena en este magno campeonato al lograr un acuerdo con el equipo de Miguel Ángel Deguidi, y si bien sus resultados iniciales en Cascavel, Brasil y Mendoza, Argentina fueron bastante meritorios, la falta de financiamiento provocó que la carrera internacional de Bunster solo se extendiera por cinco carreras.

RAMÓN IBARRA

Campeón invicto de la F4 chilena en 1990 y joven promesa en ascenso de la F3 durante los primeros años de esa década, Ibarra Palominos consiguió potenciar su desarrollo conductivo al insertarse a mediados de 1994 en la F3 Sudamericana, una etapa brillante de su carrera deportiva que remataría de forma inmejorable al coronarse campeón de la clase B en 1998 a los mandos de un Dallara Fiat del equipo Werner Competición.

Pese a los destacados resultados que consiguió Ibarra en la categoría sudamericana, paradójicamente ese título de 1998 marcaría el final de su era en el asfalto, ya que la falta de apoyo económico provocó que Ramón cambiara de rumbo y pasara al rally, disciplina en la que sigue brillando hasta la actualidad.

BONUS

Eliseo Salazar, Giuseppe Bacigalupo, Clemente Gimeno y Jimmy Mesquida también disputaron carreras en los torneos sudamericanos. Eliseo, Giuseppe y Clemente lo hicieron corriendo en la fecha final de la F2 Codasur de 1983 en el circuito largo de Las Vizcachas, mientras que Mesquida hizo lo propio en Interlomas, Temuco durante la fecha inaugural de la F3 Sudamericana en 1997.

BLOQUE VINTAGE: CRUZANDO FRONTERAS

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