En el automovilismo tenemos a las súper estrellas que carrera a carrera se encargan de sumar galardones en sus vitrinas, pero desde la otra vereda siempre se encuentra el grupo más numeroso, aquel de los aguerridos que solo en base a esfuerzo, perseverancia, garra y una dosis de suerte pueden aspirar algún día a escalar hasta los puestos de privilegio, realidad que bien apreciamos en los años dorados de la Fórmula 3 chilena, que pese a estar dominada por la presencia de los Bacigalupo, Bengolea, Horta, Ibarra, Capurro, Silva y Gimeno, de tanto nos ofreció animadores sorprendentes en zona de podio, una lista que pasamos a compartir en las próximas líneas.

 

René Valenzuela

Siempre limitado en sus posibilidades deportivas producto de la carencia de recursos para disponer de autos competitivos, el “Chico” Valenzuela se las ingenió para mostrar toda su determinación en la carrera final del campeonato 1985 en la Base Aérea de Quintero, donde aprovechando la alta taza de abandonos y sacando partido a su garra habitual logró avanzar desde el duodécimo al tercer lugar, dándose el lujo de aguantar en las últimas vueltas la presión de Alejandro Schmauk con una fiereza a toda prueba. Un año más tarde el piloto capitalino dejaría su nombre inscrito con honores al adjudicarse una competencia fuera de los puntos disputada en Arequipa, Perú.

 

Alejandro Bunster

“Tito” es un caso muy especial, puesto que es el único piloto en la época estelar de la F3 que capturó podio en su debut en la categoría. Bunster remató tercero en la caótica quinta fecha de 1986 en la Base Aérea de El Bosque, marcada por el frío extremo que azotaba la zona sur de Santiago, y luego mejoraría su producción finalizando segundo en la prueba inaugural de 1987, sin embargo, pese a esas actuaciones muy promisorios el recorrido de Alejandro en la categoría solo se prolongaría hasta mediados de 1988.

 

Ramón Torres

Dominador absoluto de la Monomarca Fiat 125 en 1986, el andino dio el salto a la Fórmula 3 1987 mostrando de inmediato una excelente adaptación a los coches monopostos, aunque a nivel de resultados su único podio llegaría en el día más trágico para la categoría. Nos referimos al sábado 26 de septiembre de aquel año cuando arribó segundo en la fatídica carrera que le costó la vida a Sergio Santander Benavente. La trayectoria de Torres en la F3 anotaría presencias ocasionales en 1988 y 1990, pero sus mayores logros se darían en las categorías de autos carrozados, incluyendo presencia en la Copa de las Naciones sudamericanas de Súper Turismo en 1998.

 

Marcos Antonio Hormazábal

Como ya los comentamos hace algunos episodios, el “cabezón” Hormazábal, gran figura de la Monomarca Fiat 125, tuvo su jornada de gloria en la F3, y nada menos que sumando un espectacular triunfo en la penúltima fecha de 1987, seguramente uno de los resultados más inesperados en la historia de la categoría, ya que ni antes ni después de ese día el piloto que representó los colores del team Colegios HC Libertadores estuvo cerca de subirse a la zona de podio.

 

Marcelo Annibali

Pese a que sus primeras armas en los autódromos fueron en el Turismo Carretera, Annibali se destacó por ser uno de los primeros pilotos que debutó en la F3 tras hacer escuela en el Karting, un bagaje que le permitió llegar con sólidas bases a los autos monopostos, aunque rara vez con un medio mecánico acorde a sus condiciones. A nivel técnico el único año en que Marcelo tuvo un equipo competitivo fue en 1992 (team Samsung), sin embargo, sus únicos podios se produjeron en temporadas con muy pocos recursos como fueron las de 1989 y 1991, en las cuales solo disputó esporádicas carreras.

 

Pedro García Miró

El peruano es un buen ejemplo de lo impredecible que es el deporte motor, ya que en su mejor carrera en la F3 perdió un podio seguro al despistarse bajo la lluvia de Vizcachas (4ª fecha de 1991), mientras que meses más tarde prácticamente “sin saber ni leer ni escribir” se encontró con un tercer puesto milagroso en la penúltima prueba de aquel año tras verse beneficiado por el abandono de buena parte de los favoritos.

 

Shahan Kazazian

A menudo opacado en las pistas por la presencia ganadora en F4 de su hermana Shantal, el veloz Shahan mostró interesantes flashes de brillantez F3, sobre todo durante aquel soleado 5 de julio de 1992 en el obtuvo un espectacular tercer puesto. En aquella ocasión Kazazian sacó partido a los desperfectos mecánicos en el auto de Martín Ferrer (líder en buena parte de la carrera) para así darle al equipo Mayonesas Hellamans su único podio en la por entonces categoría estrella del automovilismo nacional.

BLOQUE VINTAGE: BENDITOS PODIOS

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